Baños Árabes de Jaén

Los baños árabes de Jaén fueron construidos en el siglo XI. Se localizan en los bajos del Palacio de Villardompardo, en pleno casco histórico de la ciudad. Cuentan con una extensión de 450 metros cuadrados, lo que los convierte probablemente en los más grandes de cuantos se pueden visitar en España y los más grandes y mejor conservados de Al- Andalus. A juzgar por los restos de decoración almohade que se conservan en algunas de sus Salas, debieron de ser restaurados hacia finales del siglo XII.

Tras la conquista de la ciudad en 1246 por Fernando III el Santo su uso continuó durante los primeros años de dominio cristiano. Es entre los siglos XIV y XV cuando desaparece su función como baño al establecer los cristianos en sus salas unas tenerías. Muestra de ello son los restos de sus instalaciones que aún se conservan en las Salas Templada y Caliente.

A finales del Siglo XVI don Fernando de Torres y Portugal, Conde de Villardompardo y Virrey del Perú, edificó su Palacio sobre los Baños, quedando parte de ellos ocultos entre los cimientos y sótanos, permaneciendo de esta forma durante los siglos XVIII y XIX.

A principios del siglo XX, el Palacio pasa a formar parte del patrimonio inmobiliario de la Diputación Provincial de Jaén, institución que, entre 1901 y 1903, libera el espacio de varias casas adyacentes al inmueble con el fin de construir una Capilla para el Hospicio de Mujeres. Estas obras debieron afectar a los restos que aún quedaban de los baños.

En 1913, durante la inspección de la fábrica del Palacio de Villardompardo con motivo de la realización del Catálogo Monumental de Jaén, fue descubierta una pequeña parte de los Baños por don Enrique Romero de Torres.

Apenas cuatro años más tarde, fueron visitados por el Catedrático de Arqueología don Manuel Gómez Moreno, quien, una vez tomados los datos oportunos, propuso el inmueble como Monumento Nacional. La propuesta fue aceptada y en 1931 los restos son declarados Monumento Nacional con el número de Registro General 528

El hamman o baños árabes era un lugar clave en el mundo islámico, en el que además de lavar y cuidar el cuerpo se purificaba el espíritu, ya que su uso también vino dictado por la obligación de la ablución mayor, imprescindible para la oración del viernes. Al baño acudía todo tipo de público, tanto ricos como pobres, hombres o mujeres, pero en distintos horarios.

El recinto está compuesto por varias cámaras abovedadas con lucernarios estrellados. La primera sala es el vestíbulo (al-bayt al-maslaj), que consiste en una estancia trasversal con alcobas en ambos extremos. La siguiente es la sala fría (al-bayt al-barid), a continuación la sala templada (al-bayt al-wastani), formada por un gran salón cuadrado que se cubre con cúpula semiesférica sobre arcos de herradura. Hay varios huecos en el suelo por los que podemos ver los pilares de ladrillo que permitían la circulación del aire caliente. Esta sala se amplía, a través de dos arcos de herradura, hacia una estancia con dos alcobas laterales. La última es la sala caliente (al-bayt al-sajun), con dos alcobas laterales ubicadas junto a la caldera, lugar donde se calentaba el agua. La solería de algunas estancias era de mármol blanco y los muros originalmente estaban decorados con arquerías pintadas en rojo sobre fondo blanco.

Junto a los Baños se puede visitar el Palacio de Villardompardo, construido por Don Fernando de Torres y Portugal, exvirrey de Perú, con patio renacentista. Hoy alberga un Centro Cultural en el que además está instalado el Museo de Artes y Costumbres Populares y el Museo Internacional de Arte Naïf. El Centro Cultural Baños Árabes, reinaugurado en 2014, ofrece una variada programación todos los meses del año y para todos los públicos, con exposiciones, conciertos, conferencias, exhibiciones, etc.

Vestíbulo baños árabes Jaén

Vestíbulo baños árabes Jaén

Fuente: jaenparaisointerior.es , bañosarabesjaen.es